FONDECYT 11121249. Creencias del profesorado sobre las relaciones entre la ciencia y el género en la Educación Científica y sus consecuencias, en el desarrollo de las prácticas pedagógicas.

Investigadora Responsable. Dra. Johanna Camacho González

 

La investigación sobre la Educación Científica desde la perspectiva de género, en conformidad con las directrices de la UNESCO, ONU, Naciones Unidas y la OCDE, se ha convertido en un tema relevante que permite dar cuenta sobre cómo son los procesos de socialización en las aulas de ciencias y cuáles son las relaciones e interacciones que permiten o obstaculizan una alfabetización científica. Esta investigación tuvo como objetivo establecer el sistema de creencias del profesorado de ciencias acerca de las problemáticas y relaciones entre la ciencia y el género en la educación científica y sus consecuencias, en el desarrollo de las prácticas pedagógicas.

 

En la primera etapa participaron 145 docentes de ciencias de la Región Metropolitana, que se desempeñaban en establecimientos científico-humanistas, mixtos, urbanos, 96 mujeres y 46 hombres, de los cuales 64 se desempeñaban en educación básica y 79 en media, 72 con experiencia entre 1 - 10 años y 71 con experiencia mayor a de 10 años. Los resultados encontrados a través de la aplicación de un cuestionario, permiten sustentar la visión de sexo invariante. De igual manera se evidencio que no existen diferencias significativas según el nivel de enseñanza. En cuanto a los años de experiencia se encontró que el profesorado con experiencia mayor a 10 años considera más importante la perspectiva neutra que el profesorado con experiencia menor, sin embargo este último se manifiesta en desacuerdo con ideas que relacionan la ciencia y el género desde visiones más contemporáneas. Este aspecto llama bastante la atención y demuestra que estas temáticas se incluyen poco en la Formación del Profesorado de Ciencias. A partir de la realización de un Taller de Formación Docente, en el que participaron 4 mujeres y 1 hombre, se profundizó acerca de las creencias encontradas en la primera etapa y se identifico la relación de éstas con las perspectivas teóricas sobre el tema. Es posible concluir que el profesorado tiene creencias que se sitúan en visiones tradicionales, se basan en la idea implícita que la perspectiva sexo-género no impacta la producción de conocimiento científico y por tanto, no es necesario considerarla en la educación científica. Las creencias se relacionan con la naturaleza de la ciencia, como un cuerpo de conocimiento objetivo-empírico que no necesariamente depende de un contexto social, cultural y valórico; la caracterización estereotipada del estudiantado, sí bien se reconoce que las chicas y los chicos son diferentes desde un punto de vista biológico, ellas están en una situación de desventaja y por lo tanto, deben esforzarse más para alcanzar los mismos objetivos. Estos resultados son problemáticos ya que, suponen que tanto chicos como chicas, deberían tener las mismas oportunidades y el mismo trato y por ende, no es necesario abordar cuestiones de género en la educación científica; inconscientemente se naturalizan y reproducen estereotipos tradicionales, se reproducen las normas masculinas y se enmascara el patriarcado como neutralidad. Por otro lado, se evidencio que el profesorado considera algunos aspectos importantes que no necesariamente se relacionan con el sexo-género del estudiantado sino con otros factores, estas creencias sólo se centran en cuestiones metodológicas para la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias en la sala de clases, aspectos sobre cómo abordar los temas científicos y qué tipo de estrategias metodológicas usar en función de los intereses del estudiantado, no suponen tener en cuenta al estudiantado desde una perspectiva integral y formativa en todo aspecto, ya que no mencionan la diferencia que puede existir en personas del mismo sexo, así como otras características que relacionadas con la identidad como la raza, etnia, religión, cultura, lenguaje y clase social. Considerar estas distintas características supone un problema para el profesorado, porque no sabe cómo tenerlas en cuenta en el aula a través de los procesos de enseñanza y evaluación, además que el currículo y los libros de texto tampoco no hacen alusión explícita a la perspectiva de género.

 

Se hace necesario abrir espacios de reflexión, discusión y formación de estos temas, para que el profesorado conozca el impacto que tienen sus creencias, experiencias y expectativas sobre la ciencia – género en la práctica pedagógica y en el aprendizaje de sus estudiantes. Sí se posiciona neutral frente a estas cuestiones y continua sustentado su quehacer en una visión tradicional de la ciencia, difícilmente su práctica docente será un espacio inclusivo para todas y todos.